Iglesia de Santa Sofía
La iglesia de Santa Sofía es la más antigua de la capital búlgara, y la que da nombre a la ciudad de Sofía.
Construida en el siglo VI durante el reinado de Justiniano, la iglesia se convirtió rápidamente en el centro de culto más importante del Valle de Sofía, y terminó por nombrar a la antigua Serdica, la creciente urbe que desde el siglo VIII antes de nuestra era ya existía en el lugar.
Durante la larga dominación turca se colocaron dos minaretes y se empleó como mezquita, hasta que en el siglo XIX un terremoto derribó una de aquellas torres y el edificio fue abandonado como centro de culto islámico.
A partir de 1900 comenzaron las obras de restauración de esta iglesia ortodoxa tan importante para la nueva Bulgaria independiente. La iglesia tiene planta de cruz con tres altares y ricos frescos ornamentales con motivos naturales. Junto a la iglesia se encuentra la tumba del soldado desconocido, y muy cerca está la tumba del poeta nacional búlgaro Iván Vazov. La iglesia de Santa Sofía es una visita esencial en cualquier viaje a la ciudad de Sofía.