Guía de Bucarest
Bucarest, capital de Rumanía y una de las ciudades más populosas del Sudeste europeo con 2,3 millones de habitantes, sigue hoy día conservando aquellos rasgos que le hicieron valer el sobrenombre en los años 30 de “Pequeño París del Este”: hermosos y espaciosos parques y jardines, amplios bulevares (¡la avenida Kisselef es más larga que los propios Campos Elíseos, y también posee un Arco del Triunfo!), coquetos cafés donde poder conversar en un clima agradable, una vida cultural sumamente rica y variada, una arquitectura fascinante con una mezcla caótica de estilos tan diferentes como el autóctono “brancovenesc”, el francés ecléctico, el realista-comunista, la arquitectura ultramoderna de las construcciones recientes, etcétera.
La ciudad vive en la actualidad un nuevo renacer, los inversores extranjeros deciden establecer filiales de todo tipo, la construcción (en pleno apogeo) actúa como motor económico con gran fuerza, los proyectos financiados por la UE comienzan a ser visibles (la restauración del centro histórico, en torno a Curtea Veche es el ejemplo más importante); en definitiva, los bucarestinos ven por primera vez, tras décadas de desesperanza comunista y crisis prolongadas como la sufrida durante la década de los 90, una oportunidad de mirar el futuro con esperanza.
En los alrededores de la calle Lipscani, en torno al centro antiguo de Curtea Veche, el visitante podrá comprar todo tipo de souvenirs: cerámica tradicional rumana, cristalería, mantelería, tallas de madera, cámaras fotográficas o de coser antiguas, sellos…
Todo aquél que visite Bucarest podrá apreciar el trato cariñoso y la buena acogida que siempre dispensan los bucarestinos al extranjero.